Algunos
datos históricos
Desde
el hallazgo de la venerada Imagen de nuestra Señora del Valle, más
o menos por el año 1620, hasta poco más de la mitad del siglo
pasado, fueron varios los templos construidos en su honor.
Pero,
su casa definitiva y más hermosa, es la actual Catedral Basílica,
su Santuario que atrae a miles de peregrinos, hijos fieles que buscan en
Ella amor y consuelo.
A mediados
de 1860 se firmó un contrato con el arquitecto iltaliano Luis Caravatti
para la construcción de un Santuario digno de nuestra Reina.
Esquina de calles Sarmiento
y San Martín, antes de la construcción del Paseo de la Fe
Dos años
después, fue nombrado cura y vicario de Catamarca (en ese tiempo
todavía no había sido creada la Diócesis de Catamarca,
el Pbro. José Facundo Segura, quien dio a la construcción
un vigoroso impulso hasta verla terminada en 1875. Aunque todavía
no estaba concluida la obra, el 4 de diciembre de 1869 se realizó
una ceremonia muy solemne, durante la cual se inauguró el Santuario
de Nuestra Señora del Valle. |
Descripción
del templo
Este templo
es uno de los más importantes en su tipo que hay en Argentina.
La fachada,
con su imponente atrio que avanza hacia la vereda (ahora reemplazada, al
igual que la calzada, por el Passeo de la Fe construido en 1995, por la
Municipalidad de la Capital, en adhesión a los 300 años del
traslado de la sagrada imagen hasta su actual templo) está enmarcada
entre dos altas torres en sus extremos laterales, que culminan en un reducido
frontis triangular, lo que da solemne grandiosidad al edificio sacro.
El templo
tiene una gran nave principal y dos laterales y cuenta con varias capillas
intercomunicadas (tres en el costado sud y cuatro en el norte).
Los
pisos fueron construidos con sólidos tablones de algarrobo, hoy
de mosaicos marmóreos con decoraciones geométricas.
En 1869,
la iglesia tenía sólo tres naves, pero surgieron dudas acerca
de la solidez de la estructura. Por ello, por iniciativa del Vicario Segura
y por consejo de técnicos, se levantaron las capillas laterales
y los arbotantes volantes de los costados. |
Pinturas
en la bóveda
Las
pinturas que cubren la bóveda de la nave central, el crucero y la
cúpula de la Catedral, también tienen su historia.
Con
motivo de las fiestas del cincuentenario de la Coronación de la
imagen de la Virgen del Valle, en 1941, el Obispo de Catamarca Mons. Carlos
Hanlon mandó pintar las artísticas telas de Orlando Orlandi.
Los
motivos de las pinturas han sido tomados de la historia de los prodigios
de la Santísima Virgen del Valle y su orden es el siguiente, comenzando
desde la puerta mayor:
* La
primera representa la desaparición de la Imagen, de la casa de Zalazar,
su búsqueda y cómo el cristiano vizcaíno la vuelve
a su casa.
* La
segunda muestra el incendio del algodón de la casa de Zalazar y
cómo éste la lleva para que apague las llamas.
* La
tercera es el cuadro de las guerras calchaquíes que cesan por la
presencia misteriosa de la Virgen del Valle en los campos de batalla.
* La
cuarta pintura muestra a la Santísima Virgen extirpando las plagas
de gusanos y langostas.
* La
quinta es el recuerdo del nicho abierto, saltando las cerraduras, en obsequio
de las peregrinas santiagueñas.
* La
sexta, en el crucero al lado derecho, es la representación de cuando
los indios reconocen a la Imagen que ven, a la Soberana Señora que
se les aparecía en las batallas calchaquíes.
+ La séptima,
hacia la izquierda, es una pintura alegórica que representa a las
multitudes que van al Santuario, a los pies de la Madre del Valle. Están
ahí las ciencias, las artes, la Sagrada Teología, los peregrinos
humildes, las autoridades espirituales y temporales.
* La
cúpula muestra una magnífica representación de la
Asunción de María a los cielos. |
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